viernes, 5 de julio de 2013

Cuento de los tres cerditos

 Los tres cerditos.

                                                        
Al lado de sus padres , tres cerditos 

habían crecido 


alegres en una cabaña del bosque. Y 

como ya 

eran mayores, sus papas decidieron 

que era hora 


de que construyeran , cada uno, su 

propia casa.


Los tres cerditos se despidieron de sus 

papas, y  fueron a ver como era el mundo.

El primer cerdito, el perezoso de la 

familia , decidió  hacer una casa de paja. En un minuto la choza  estaba ya hecha. Y entonces se fue a dormir.

El segundo cerdito , un glotón , prefirió hacer la 

cabaña de madera. No tardo mucho en construirla. 


Y luego se fue a comer manzanas.


El tercer cerdito , muy trabajador , opto por 


construirse una casa de ladrillos y cemento. 

Tardaría mas en construirla pero estaría mas 

protegido. Después de un día de mucho trabajo, la 

casa quedo preciosa. Pero ya se empezaba a oír los 

aullidos del lobo en el bosque.


No tardo mucho para que el lobo se acercara a las 

casas de los tres cerditos. Hambriento , el lobo se 


dirigió a la primera casa y dijo:


- ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplare y 


tu casa tirare!.



Como el cerdito no la abrió, el lobo soplo con 


fuerza, y derrumbo la casa de paja. El cerdito, 


temblando de miedo, salio corriendo y entro en la 


casa de madera de su hermano.


El lobo le siguió. Y delante de la segunda casa, llamo 

a la puerta, y dijo:


- ¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta o soplare y 

tu casa tirare!

Pero el segundo cerdito no la abrió y el lobo soplo 

y soplo, y la cabaña se fue por los aires. Asustados, 

los dos cerditos corrieron y entraron en la casa de 

ladrillos de su otro hermano.

Pero, como el lobo estaba decidido a comérselos, 

llamo a la puerta y grito:

- ¡Ábreme la puerta!¡Ábreme la puerta o soplare y 

tu casa tirare!
Y el cerdito trabajador le dijo:

- ¡Soplas lo que quieras, pero no la abriré!


Entonces el lobo soplo y soplo. Soplo con todas 


sus fuerzas, pero la casa ni se movio. La casa era 

muy fuerte y resistente. El lobo se quedo casi sin  aire.

Pero aunque el lobo estaba muy cansado, no 

desistía.

Trajo una escalera ,  subió al tejado de la casa y se 

deslizo por el pasaje de la chimenea. Estaba 

empeñado en entrar en la casa y comer a los tres 

cerditos como fuera. Pero lo que el no sabia es que 

los cerditos pusieron al final de la chimenea, un 

caldero con agua hirviendo.

Y el lobo , al caerse por la chimenea acabo 

quemándose con el agua caliente. Dio un enorme 

grito y salio corriendo y nunca mas volvió. 

Así los cerditos pudieron vivir tranquilamente. Y 

tanto el perezoso como el glotón aprendieron que 

solo con el trabajo se consigue las cosas.


   
                                                                                 FIN
                                                 

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